Como elegir un buen jamón ibérico
Lunes, 09 de Noviembre de 2009 12:56

El jamón ibérico es desde hace mucho tiempo un producto muy demandado en nuestra tierra y que poco a poco se está abriendo mercado en todo el mundo, ya que está considerado uno de los manjares más populares entre los gourmets.

Pero según muestran muchas estadísticas, el ciudadano de a pie no sabe distinguir en la mayoría de las ocasiones un jamón ibérico de bellota de un jamón ibérico, incluso de un jamón de cerdo blanco.

 

CONSEJOS PARA COMPRAR UN JAMÓN IBÉRICO DE BELLOTA

Cuando queramos comprar un jamón ibérico de bellota tenemos que tener una serie de cosas claras. Las exponemos a continuación:

El precio es un indicativo claro de que producto estamos comprando. Para elaborar un jamón ibérico de bellota se necesita varias hectáreas para que los cerdos campen a sus anchas por las dehesas buscando bellotas, alimento que le da un toque espececial a la carne del cerdo. Desconfía de los jamones que son baratos ya que la calidad tiene un precio que hay que pagar. 

La forma de la pata y la pezuña también nos indican si el producto es de alta calidad. El jamón ibérico es de forma alargada, estrecha y con la caña estilizada. Cuanto más estrecha es la pieza más puto será la raza del animal. Las pezuñas debe ser negras y muy importante es la disposición de las mismas. Si se encuentran separadas entre sí, indica que el animal ha estado campando al aire libre. Si por el contrario, la pezuña interna es más corta que la externa, indica que el animal no ha hecho ejercicio y por eso no las ha desgastado.

La grasa: la grasa de cobertura del jamón ibérico es abundante y la que se concentra en el lateral de la pieza es brillante y fluida porque la grasa del ibérico funde a temperaturas mucho más bajas que la del serrano, y si es de bellota mucho más. Para saber si estamos ante un bellota pasa el dedo pulgar sobre la parte grasa exterior del jamón y deslízalo sobre ella sin demasiada presión. Si deja una huella clara, estamos ante un bellota. Los jamones de cebo y recebo tienen la grasa más dura y apenas dejarán huella . Por otro lado, el color de la grasa debe ser ligeramente amarillento, lo cual denota la oxidación propia de una lenta maduración. Si la grasa fuera blanquecina el jamón estaría fresco.

El peso: los mejores jamones suelen tener más de 7 kilos. Necesitan mayor tiempo de curación pero el nivel de grasa es mejor y su sabor mejor acabado.

Y por último, no nos dejemos engañar por el color exterior del jamón. a menudo se piensa que un buen jamón ibérico debe tener un aspecto oscuro, incluso sucio. Esta característica no es sinónimo de mejor resultado en absoluto. Por el contrario un jamón limpio denota un mayor cuidado durante el proceso.

A parte de estas indicaciones visuales es muy aconsejable ver la etiqueta del jamón donde deberemos encontrar toda la información sobre el tipo de producto y la raza y alimentación del animal. Visita el siguiente enlace donde te explicamos como distinguir los productos del iberico según la información de las etiquetas que contienen los perniles.

Norma de Calidad para distinguir los productos del ibérico (Información de las etiquetas de los jamones) 

 

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